Viernes 13 de octubre en el Neu!Club (Sala Galileo) de Madrid. Conciertos dentro del Rockdelux Music Weekend.

"This is a song about my wife". Por lo visto hace años ya que
Harlan T. Bobo se ha separado, pero el muchacho parece no olvidar. Ha compuesto un disco (
Too much love) hablando sobre su ruptura, la menciona varias veces durante el concierto y chilla las letras como si se las estuviera escupiendo a la cara. La actuación fue realmente buena: rock'n'roll clásico con toques country, folk o soul, muchísima intensidad (en un par de canciones el trio me recordó a los Come de Thalia Zedek) y él a punto de que se le fuera la cabeza. Alternaba un trago de agua y otro de whisky. Ante su cara de perturbado (en el 'buen' sentido de la palabra) caben dos opciones: o es un fantástico actor o necesita urgentemente un buen psiquiatra. En un momento presentó un tema como 'a song about all my girlfriends, not my wife'. Fue la más floja de la actuación.
Luego salieron a escena
Smack Dab en la que era su primera actuación en directo. Se trata del grupo de
Steve Wynn,
Paco Loco y
Linda Pitmon. Concierto divertido, bien tocado y demostrando muchas tablas. La música no sorprendió en exceso (rock americano), pero mantuvo un buen nivel.

El plato fuerte de la noche (y del mes y ya veremos si del año) era
Micah P. Hinson: un chaval de 25 años nacido en Texas y que
en su Myspace define su música como indie/acoustic/experimental, mientras las revistas aseguran que hace 'americana', que viene a ser una forma de referirse a un folk de cámara de raíz estadouniense. Pese a los arreglos y el toque íntimo de sus discos, estoy por darle la razón a Micah. Primero por que sin el toque 'indie' y transgresor no se explicaría que la sala de conciertos estuviera repleta de chavales que se sabían las canciones al dedillo y las gritaban como si en vez de ese tipo flacucho de las gafas las hubieran compuesto ellos mismos. Y segundo porque en directo (por la energía, por la actitud) se parece mucho más a Radiohead que a Lambchop.
Gran concierto en el que mostró un dominio absoluto sobre el público, hizo enmienda de su turbulento pasado (drogas, cárcel, familia conflictiva), recomendó escuchar a Richard Hawley y disfrutó de lo lindo. Sigo creyendo que exagera con su voz, pero entiendo que es marca de estilo y no hay nada que hacer. Puede acabar siendo un genio. Por ahora es buenísimo.
Xx
PD: Lo de las cámaras digitales en los conciertos empieza a ser preocupante. Vale hacer unas cuantas fotos para recordar la actuación, pero hay gente que lo graba entero (poniéndote la cámara delante de la cara) o se pasa la velada dando codazos de una esquina a otra para coger el ángulo del siglo con su reflex digital de 1000 euros. Querido, si con esa cámara no eres capaz de hacer 10 buenas fotos en 5 minutos devuélvela y gástate el dinero en un viaje o un plan de pensiones.